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Alfonso Ros Campos

Cartagenero, de la cosecha del 63, funcionario en la Universidad de Murcia y sindicalista.

Sobre este blog de Sociedad

La actualidad de nuestra Administración y la cruda realidad en la que desarrollamos nuestro trabajo las Empleadas y Empleados Públicos, desde un punto de vista irónico, malintencionado y totalmente subjetivo


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  • 25
    Enero
    2013

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    DORMIDOS O DURMIENDO

    La famosa frase, “No es lo mismo estar dormido que durmiendo, de la misma manera que no es lo mismo estar jodido que jodiendo”, que unos atribuyen a Camilo José Cela y otros a Manuel Fraga, me viene al pelo para definir el estado de ánimo de los empleados/as públicos últimamente.

    Nos tienen dormidos porque continuamente nos están durmiendo (o lo otro, ya me entienden, que tampoco hay que ser tan literal) porque nos han arrimado tanta estopa, que ya no nos quedan fuerzas ni para protestar (y si me apuran, ni dinero para hacer huelga). El caso es que estamos en un estado de sopor impresionante, que nos hace acomodarnos y distorsionar la realidad para nuestra propia comodidad.

    Voy a intentar explicarme con algunos ejemplos:

    -          Cuando nos recortaron el 5 %, primero montamos en cólera y salimos a la calle a protestar, luego nos fuimos relajando y asumiendo el recorte y finalmente, hasta nos alegramos cuando en la mayoría de las Administraciones, haciendo una interpretación generosa de la Ley y considerando ese porcentaje del total de la masa salarial, a la hora de aplicar la reducción al complemento específico, “solo” nos recortaron un tres y pico por ciento de éste. Pues menudo consuelo.

    -          Cuando nos “congelaron” las retribuciones, algunos/as hasta se alegraron, porque aplicaron lo de “virgencita, que me quede como estoy” ante la posibilidad de un nuevo recorte. Aquí, el que no se consuela…

    -          Nos mangaron impunemente la extra de diciembre y algunos/as “lloraremos por un ojo” si al final, algún juez tiene a bien reconocernos la no-retroactividad del RD-ley 20/2012 y nos pagan la parte correspondiente a los 44 días que reclamamos. Si me robas la cartera, déjame al menos dinero para el Bus.

    -          Han dicho desde el Gobierno que este año “si la situación económica lo permite, intentarán” pagarnos de nuevo la extra de diciembre (cosa que me plantea muchas dudas) y saltamos de gozo. ¿Nos alegramos de que no nos la roben? Si nos correspondía cobrarla, no nos regalan nada. Ya veremos qué pasa cuando hagan sus reajustes veraniegos.

    -          Nos han subido la jornada y trabajamos más por menos dinero, pero hay gente contenta porque no le han quitado la productividad (aunque le obliguen a trabajar de sol a sol).

    -          Nos han mangado, como mínimo, tres días de asuntos propios (más los canosos) y nos consolamos porque nos dejan los otros tres o porque podemos ganar días haciendo guardias o servicios especiales. Menudo regalo

    -          A algunos interinos/as les han recortado la jornada y el sueldo, quedándose con una retribución mensual de risa y encima tienen que estar contentos/as porque no los han largado a la calle. Pues gracias, hombre

    Y no sigo, que me estoy calentando, y cuando me caliento, se me va la lengua. El caso es que al final, somos unos resignados/as y aguantamos todos los palos que quieran darnos (no se si será porque hemos hecho una oposición que nos habilita para ello), protestamos al principio (faltaría más), pero nos pasa como al conejo del anuncio de Duracell, que poco a poco, se nos va gastando la pila y al final, nos resignamos.

    Así es que vamos a ir reponiendo las pilas, vamos a despertarnos de una puñetera vez, que no nos van a regalar nada porque lo único que nos están ofreciendo (como mucho) es dejarnos lo que ya teníamos y eso, señores y señoras, no podemos permitirlo. O nos defendemos, o nos comen.

    Besos

     

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