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El Blog del Funcionario
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Blog El Blog del Funcionario - Alfonso Ros Campos

Alfonso Ros Campos

Cartagenero, de la cosecha del 63, funcionario en la Universidad de Murcia y sindicalista.

Sobre este blog de Sociedad

La actualidad de nuestra Administración y la cruda realidad en la que desarrollamos nuestro trabajo las Empleadas y Empleados Públicos, desde un punto de vista irónico, malintencionado y totalmente subjetivo


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  • 02
    Mayo
    2014

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    CIENTO Y LA MADRE

    Todo comenzó el 25 de septiembre de 2012, con la publicación de mi primer artículo en este blog de la Opinión. Lo titulé “La apretura de curso en la UMU” y en él comentaba los incidentes que ocurrieron durante el acto de Apertura de Curso en la Universidad de Murcia, que como recordarán, dieron mucho de qué hablar, por las protestas universitarias contra los recortes y los nervios y “apreturas” que sufrieron algunos de nuestros políticos, durante la no-celebración del acto (porque finalmente, tuvo que suspenderse). Hoy, están leyendo la entrada número cien de este blog, por lo que me ha parecido adecuado echar la vista atrás y comentar con ustedes cómo hemos ido evolucionando.

    En la correspondiente ficha del entonces, recién nacido blog de opinión, al que bautizamos como “El Blog del Funcionario”, me definía como “Cartagenero, de la cosecha del 63, funcionario de la Universidad de Murcia y sindicalista”. Ahora, casi seiscientos días después, mi situación ha variado poco, aunque igual habría que añadirle que con el tiempo, además de más viejo, me he vuelto más radical, más escéptico y más pragmático. Creo que mi evolución (igual ha sido una involución obligada) ha marchado al mismo ritmo que la de millones de ciudadanos. Con el tiempo, hemos ido perdiendo la confianza en los que siempre han representado los pilares básicos de nuestra sociedad democrática. Desconfiamos de los políticos, de los sindicatos, de los empresarios, de la monarquía, de la justicia, de la iglesia católica, de cualquier religión, de las ONGs y del resto de asociaciones, incluso de nuestros vecinos y amigos. Sólo nos queda la familia y en algún caso, hasta ésta se tambalea, por la dichosa crisis y la falta de recursos.

    En cuanto a los contenidos del blog, que en sus orígenes se definió como un espacio de opinión sobre “La actualidad de nuestra Administración y la cruda realidad en la que desarrollamos nuestro trabajo las Empleadas y Empleados Públicos, desde un punto de vista irónico, malintencionado y totalmente subjetivo”, reconozco que sí que ha habido cambios importantes. El blog cumple con lo prometido en cuanto a ironía (la que se puede), mala intención (totalmente) y subjetividad (es un blog de opinión), pero poco a poco, puede que obligado por las circunstancias y el estado de ánimo, me he centrado más en comentar temas políticos y sociales, dejando un poco de lado a los empleados públicos y los recortes en la Administración.

    Las continuas torpezas de nuestros políticos, con sus mentiras, sus discursos demagógicos, o los casos reiterados de corrupción política que día tras día se iban destapando, hacía necesario dar un giro al contenido de este blog. Como ciudadano, necesitaba comentarlos, criticarlos y liberar esa “mala leche” que me generaban y que me estaba quemando por dentro. Añadan al clero, la Conferencia Episcopal y sus salidas de tono (¿Por qué no se callan?), los malos sindicalistas, los malos jueces y la ingerencia política en sus decisiones, los privilegios de la Familia Real, las chapuzas legislativas y esa larga lista de agravios continuos hacia la ciudadanía y comprenderán el cambio.

    En un momento determinado, el nivel de cabreo llegó a tal punto que se hizo necesaria una válvula de escape, por lo que me pareció buena idea darle un nuevo giro al blog y publicar entradas más insustanciales, graciosas o de cachondeo, intentando levantar el ánimo de los lectores (si es que a estas alturas quedaba alguno/a) y procurando realizar la crítica social en clave de humor para no cansar.

    Y como dijo Cervantes, “Con esto, poco a poco, llegué a puerto…”. Cien entradas en mi blog, con contenidos para casi todos los gustos. Algunos les parecerán buenos, otros regulares y otros malos de remate, pero comprendan que estas cosas pasan hasta en las mejores familias. ¿A partir de ahora qué? Pues ya veremos. Las circunstancias marcarán los contenidos. Mientras ustedes sigan leyendo, yo intentaré seguir escribiendo, hasta publicar “ciento y la madre” de artículos.

    Besos

     

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