Blog 
El Blog del Funcionario
RSS - Blog de Alfonso Ros Campos

El autor

Blog El Blog del Funcionario - Alfonso Ros Campos

Alfonso Ros Campos

Cartagenero, de la cosecha del 63, funcionario en la Universidad de Murcia y sindicalista.

Sobre este blog de Sociedad

La actualidad de nuestra Administración y la cruda realidad en la que desarrollamos nuestro trabajo las Empleadas y Empleados Públicos, desde un punto de vista irónico, malintencionado y totalmente subjetivo


Archivo

  • 22
    Diciembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    CATALANS

    Como siempre por estas fechas, empiezan a circular correos electrónicos dando caña a todo lo que huela a catalán, proponiendo no consumir productos catalanes e intentando boicotear la venta de cava catalán frente a otros espumosos “nacionales”.

    Y como siempre, mi reacción es la de preguntarme si esta “catalanofobia estacional” responde a intereses políticos de la derechota más retrógrada, a intereses comerciales de determinadas marcas de vino espumoso, a la reacción pueblerina de una “España de provincias” dirigida por un estado centralista desde la capital del Reino, o como parece más factible, una suma de todo lo anterior.

    Este año para colmo, con una sociedad asfixiada y cabreada por la crisis y los recortes, con el malgobierno que tenemos, intentando distraer la atención de la ciudadanía con polémicas inútiles, con el aparato ultraconservador en todo su esplendor defendiendo el “Una, Grande y Libre” que tanto les gusta y con los partidos catalanistas, resacosos todavía de las últimas elecciones, el caldo de cultivo estaba más activo que nunca. Sólo faltaba arrimar una cerilla para desencadenar un incendio de los guapos.

    Mira por dónde, apareció el pirómano, disfrazado de “torito bravo” (Quién se lo iba a decir, al entrañable El Fary) y con un par de frases, manda al garete todos los avances conseguidos con la vía del diálogo y la negociación y desata la polémica.

    La más sugerente de sus frases, esa de “españolizar a los catalanes”. ¿Se imaginan a Ángela Mérkel diciendo que hay que europeizar a los españoles? ¿Se imaginan al Consejero diciendo que hay que murcianizar a los cartageneros o a los lorquinos?

    No contento con la gracia, nuestro insigne Ministro-Toro Bravo, sigue profundizando en la idea de generar polémica con Cataluña y aprovecha su, (por cierto, nefasta) ley de educación, la LOMCE, para seguir arreando estopa a los catalanes y tocándoles donde más les duele, ahora su idioma.

    Años y años conviviendo tranquilamente ambos idiomas, el castellano y el catalán, con generaciones de niños y niñas educados en ambos idiomas (además de inglés, francés, etc.) con una sociedad catalana que, en general y salvo deshonrosas excepciones, está totalmente adaptada a ese bilingüismo, demostrando que es una sociedad rica en valores, adaptada a su tiempo, moderna, cosmopolita y tolerante, para que de buenas a primeras, aparezca un Ministro intolerante y provocador, desempolve viejos prejuicios y monte la marimorena que ha montado.

    Ahora resulta que si las matemáticas se explican en catalán, se aprende menos o no se entienden, pero si llevamos a nuestros hijos o hijas a un colegio bilingüe (privado, por supuesto), recibe una educación de excelencia. Si lo dice él, que al parecer está puesto en el tema, será verdad, pero sigo sin entenderlo.

    Lógicamente, toda acción lleva consigo una reacción, y como era de esperar, la embestida del torito ha sido recogida con júbilo por los toreadores de turno, los partidos nacionalistas catalanes, que haciendo alarde de su más fino arte, le han pegado dos manoletinas, un pase de pecho y le han puesto las banderillas, haciendo que el público, exaltado por la faena y dividido por sus sentimientos, pida al mismo tiempo, premio y castigo. Mientras unos piden su vuelta a chiqueros y que sea sustituido por un sobrero competente, otros piden las dos orejas y el rabo, e incluso hay quien piensa en reservarlo como semental.

    El caso es que en Cataluña, las corridas de toros están abolidas, por lo que allí, sobran los toros bravos, no son necesarios los toreadores y el público, en general, disfruta más viendo a Messi, Iniesta o Xavi que en la “Fiesta Nacional”. Por algo será

    Así que un servidor, totalmente en desacuerdo con el Ministro y con estas campañas interesadas, piensa seguir brindando con Cava Catalán estas fiestas (como he hecho hasta ahora), cenando “pa amb tomàquet i pernil” (una catalana) y viendo al Barça en la tele, mientras siento admiración y respeto por los catalanes/as y por Cataluña.

    Ah, por si alguien tenía dudas, soy cartagenero, nacido y criado en el "castizo" barrio de Los Dolores (de lo cual me siento muy orgulloso) y residente, desde hace veintitantos años en Espinardo (Murcia), donde siempre me he sentido acogido e integrado como un murciano más.

    Besos y Bon Nadal

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook