Blog 
El Blog de Enrique Nieto
RSS - Blog de Enrique Nieto

El autor

Blog El Blog de Enrique Nieto - Enrique Nieto

Enrique Nieto


Archivo

  • 27
    Septiembre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Tienes un email: A los lector@s

        Les escribo para comunicarles que el otro día me vestí de romano por primera vez en la vida. Ustedes dirán que tampoco es que sea esta una noticia muy importante, y es verdad, pero resulta que, tal y como están las cosas, yo creo que cualquier momento de alegría, incluso de tranquilidad disfrutada, hay que vivirlo y compartirlo con los demás. A dondequiera que voy he de encontrarme con el mismo ambiente de desconsuelo, con gente que se queja de esto y de lo otro con más razón que un santo, con protestas y manifestaciones (la semana pasada tuve que ir a dos actos: la inauguración de la nueva colección de la Fundación Gabarrón en Mula y la Apertura de Curso de las dos universidades públicas, en ambos hubo jaleo, aunque de distinta intensidad). Por eso, acudir al campamento de Carthagineses y Romanos de Cartagena, entrar en el habitáculo de tu legión, en mi caso: Triunviros de Catagonova, y ver allí a una serie de personas unidas por la ilusión de su fiesta, derrochando amistad y generosidad, es una sensación que en estos tiempos hay que compartir.


        Recuerdo perfectamente cuando comenzaron estas celebraciones, hace veintitrés años. En el paseo del Muelle, o de Alfonso XII, se montaron unas tiendas de campaña, y unos cuantos entusiastas trataron de darle ambiente a esa incipiente idea. De aquello a lo que es hoy en día hay todo un mundo recorrido. Centenares de cartageneros viven sus fiestas con todo el entusiasmo del mundo: han diseñado sus trajes y sus adornos, algunos ahorrando con dificultades para poder hacerlo, han creado un  ambiente sano en el que hasta las bromas que se gastan entre tropas y legiones son simpáticas, está conseguido el futuro de la fiesta porque ves a montones de niños y adolescentes implicados, con sus trajes correspondientes, que, por cierto, hace gracia ver a un chaval de quince años vestido de romano con su casco y todo, mandándole un guasap a una amiga con un teléfono de última generación.


        Visitar ese campamento es algo que les recomiendo a todos ustedes los que viven en otra zona de esta Región por varias razones. La primera porque es un lugar curioso donde cada grupo ha decorado y ambientado su local con todo el interés del mundo. En segundo lugar, porque es la fiesta más democrática que conozco en el sentido de que quien va dentro del traje correspondiente puede ser médico o mecánico, notario o albañil, pero, una vez vestido, es un romano o un carthaginés, y nada hay que distinga su formación, profesión o estatus. Todos esos hombres y mujeres forman un grupo compacto que se ve durante el año en ocasiones señaladas, que eligen unos representantes que se responsabilizan de la organización, y que prestan su esfuerzo y su trabajo por igual por el bien de la fiesta.


        En cada local se puede tomar algo distinto, hay ruta de tapas. En fin, que vayan y vean. Lo pasarán bien.
     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook