Blog 
El Blog de Enrique Nieto
RSS - Blog de Enrique Nieto

El autor

Blog El Blog de Enrique Nieto - Enrique Nieto

Enrique Nieto


Archivo

  • 02
    Septiembre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Crónica de un instante: Se llaman Juan y María

        Se llaman Juan y María. Se conocieron hace apenas un año a través de Internet, a la cuarta sesión de chat, él propuso una cita, que, tras dudarlo mucho, ella aceptó. Se encontraron en una terraza una tarde a tomar café y se gustaron. Quedaron para otro día, esta vez para salir a cenar. Hablaron mucho de sí mismos. A él le gustaba la fragilidad de la chica; no era muy alta, pero estaba bien formada, y tenía unos ojos azules preciosos. A ella le daba un poco de miedo que fuera un hombre tan fornido, con esos anchos hombros y un cuerpo tan grande. Juan había tenido varias relaciones, María solo una con su novio de toda la vida, desde el instituto, con el que había roto al enterarse de que estaba liado con una compañera de la universidad, hace ahora un año.


        La cena estuvo bien. Luego tomaron una copa y notaron que comenzaba a surgir algo entre ellos. Pasearon por la ciudad y siguieron charlando hasta muy tarde. Dos semanas después eran novios y comenzaron a tener relaciones sexuales. A María seguía imponiéndole mucho esa diferencia física entre sus cuerpos, pero Juan era delicado y cariñoso. Hace tres días que se han ido a vivir juntos a este piso amueblado en la parte vieja de la ciudad. Es bastante feo, los muebles son antiguos, pero les gustan las vistas y la luz que entra por esa ventana en las frías mañanas de invierno.


        En la fotografía puede verse que esa nueva convivencia que han iniciado es un proyecto de futuro. Está claro que ambos quieren acercarse el uno al otro, que desean crear algo juntos. Les gustaría que su relación de pareja no fuese de esas que comienzan y terminan cada día a su alrededor. En este momento, la chica le está enseñando algo en su móvil e inclina la silla hacia delante para sentirse más junto a él. Juan se interesa por lo que le muestra, está muy atento a lo que le dice, no le ha echado el brazo por los hombros a su novia, sino que los tiene recogidos, cruzados sobre su pecho para no parecer amenazador. Quiere que se sienta bien porque desea vívamente conservarla.


        Ella todavía no le ha dicho a él que no podrá tener hijos y él aún no le ha dicho a ella que es bisexual.
     

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook