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Enrique Nieto


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  • 06
    Enero
    2014

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    Apuntes del Natural: Saludo

    Saludo ¿Cómo va la Navidad? ¿Ustedes también han cogido un par de kilos?

     

    Jolgorio controlado. Ha sido increíble el lío de gente que ha habido en las calles y en las plazas, al menos en Murcia ciudad, esta semana. El día de Nochebuena y el 31 el ambiente era parecido al del Bando de la Huerta: barras de los bares en la calle y montones de gente tomando cervezas y cosas. El dueño de un bar me dice que efectivamente han tenido mucho movimiento, pero que también observó que mucha gente traía las litronas a esas plazas y hacía botelleo, en vez de consumir en los establecimientos. 

     

    Soluciones. Una mujer a otras tres en la calle: ‘Con las sobras del pollo asado hice croquetas y ahora no tengo ganas de liarlas, rebozarlas en huevo y pan rallado y freírlas’. ‘Es que las croquetas son un follón’, dice otra. ‘Yo, cuando me sobra pollo asado, hago ensalada de pollo al día siguiente’.

     

    Repugnante. Veo en la tele, en un programa de cocina, a una mujer americana preparando la cena de Nochebuena. Primero arregla un poco un pavo enorme y lo mete en el horno. De guarnición hace los siguientes platos: coles de Bruselas fritas en mantequilla con puerro y cebolla; al final le añade un puñado de pasas. Nabos fritos con sirope de arce, y zanahorias revueltas con mermelada de arándanos. El resultado es tres platos, a mi juicio, cuál de ellos más asqueroso.

     

    Overbooking. En mi casa se han dado estos días unas 5.000 raciones de comidas, cenas, desayunos y meriendas. Bueno, exagerando un poco, pero han sido muchas. La verdad es que ha resultado genial. Tantos niños y gente joven por allí. Es que esto lo empezamos mi mujer y yo, y ahora somos veinte. Más algunos amigos que se dejaron caer por allí. 

     

    Puesto en mayor. En un semáforo hay una pareja de unos catorce o quince años. Ella está hablando de compañeros de su clase, criticando sus reacciones y lo que hacen. Él, un crío con una pequeña cresta en el pelo, un pendiente y un bigote incipiente, dice: ‘Es que son todos muy poco maduros, tía’.

     

    Recomendación interesada. Estoy tomando un café en la puerta de un bar. Una señora mayor, elegantemente vestida, a la que no conozco, se me acerca y dice que lee este periódico y que le gusta lo que escribo. Se lo agradezco, y cuando se va, vuelve la cabeza y me dice: ‘Ponga usted algo sobre las pensiones de la viudas, que cada día se nos quedan más pequeñas’.

     

    Diferencias. En Alemania, han hecho un gobierno de coalición entre los de Merkel, la derecha, y los socialistas. Bueno, pues ya han comenzado a pelearse. La política de Merkel para la inmigración, que quiere hacer muy dura y restrictiva, no les ha gustado a sus socios de la izquierda. Si es que hay diferencias ideológicas que no es posible arreglar. Cada uno es cada uno.

     

    Falta de alternativas. Leo en alguna parte que, una vez demostrado en la URSS, en China, en Cuba, etc. que el comunismo puede servir para transformar una sociedad en un momento dado, pero que indudablemente fracasa a medio o a largo plazo por el afán de libertad de los ciudadanos, ¿qué nos queda?, ¿este capitalismo bestial de los mercados mandando en la política de los países por encima de los gobiernos democráticos?, ¿esta falta de justicia social? La verdad es que el panorama es sobrecogedor, y cuando se produce una crisis como la que estamos viviendo, mucho peor. ¿Dónde está el buen sistema?

     

    Nuevo nombre. Estoy charlando con un par de amigos. Hablamos del estado deplorable de algunas carreteras de esta Región que no han tenido trabajos de mantenimiento desde hace ya años. Uno de ellos dice: ‘Yo, a los socavones que hay en la carretera que llega hasta mi casa, los llamo ‘socabrones’ porque me están destrozando los neumáticos y la dirección de mi coche’.

     

    Le da igual. Una chica joven a otra en una terraza: ‘A mí, lo que diga la Sonia, me la suda’.

     

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