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Enrique Nieto


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  • 08
    Abril
    2016

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    SOCIEDAD Murcia

    Apuntes del Natural: Nos comen las deudas

    Nos comen las deudas. ¿Vieron ustedes las cifras en este periódico, el miércoles? Resulta que la deuda de la Región de Murcia a los bancos y al ICO asciende a la bonita cantidad de 7.601 millones de euros (un billón trescientos mil millones de pesetas aproximadamente). O sea, que cada uno de nosotros, incluidos niños y ancianos, debemos casi un millón de pesetas a nuestros prestamistas. Yo, que había terminado de pagar la hipoteca de mi casa y estaba tan feliz, ahora resulta que sigo teniendo una púa de tres pares. Y mi mujer, otra. Estamos empeñados hasta las cejas. Y usted también, que está tan feliz leyendo esto,

    Nos ha tocado bailar con la más fea. La verdad es que la financiación de esta Comunidad Autónoma es de pena. Y todos los gobiernos nacionales lo han sabido siempre, pero ninguno ha tenido el valor y las ganas de cambiar algo que saben que es profundamente injusto. Y esa situación mantenida durante años nos ha llevado a esta deuda. Ni haciendo todos los recortes que se han hecho, han podido conseguir que el déficit no aumente cada año. Es absolutamente indignante.

    Más economía.Una mujer a otra, en la calle. ‘He salido esta mañana con cincuenta y euros y nada más que me queda calderilla en el monedero’.

    De pequeño viaje. Cuando ustedes lean esto, yo estaré por Salamanca o Segovia. Nos hemos venido a hacer un mandaó’, y a ver unas cuantas piedras viejas. Que si un poco de plateresco, que si algo de románico o de gótico. Es que a uno, lo de las piedras viejas, le ha gustado siempre.

    Para insultar, en español. En una calle se ha quedado un sitio libre para aparcar. Dos hombres marroquíes discuten airadamente en su idioma. Me da la impresión, es más, estoy seguro, de que discuten por la propiedad de ese sitio como aparcacoches, porque los veo a menudo en un jardín cercano. La discusión sube de tono, y materialmente se gritan: ‘¡aljamalí, aljamalajá!, y eso tipo de cosas. De pronto, uno de ellos, alza un poco más la voz y dice en un perfecto castellano: ‘¡Tú lo que eres es un gilipollas de mierda!’, y se va.

    Día de San José. Felicidades a todos los Pepes y las Pepas, a los José algo, etc. En mi casa, el día de San José era un día importante: Mi madre se llamaba Josefina, al igual que mi hermana pequeña, y también un hermano se llamaba Pepe. De los seis que éramos, los padres y cuatro hermanos, tres celebraban su santo este día. Mi madre y mi hermano ya no están, o sea que este día me pone triste. Bueno, realmente no. Eran tan estupendos que recordarlos da alegría.

    Política. Rafael González Tovar ha dicho esta semana que habría que hacerle una moción de censura al gobierno actual de Murcia. No es aquí el lugar para hacer un análisis serio de esta propuesta, pero sí diría yo un par de cosas: Si nos preguntan a los ciudadanos de esta Región por el gobierno de Pedro Antonio Sánchez, ¿Responderíamos que hay que quitarlo para que gobierne González Tovar? Y, ¿de verdad piensa el del PSOE que Urralburu y Sánchez, de Podemos y Ciudadanos, lo apoyarían para tal tarea? La respuesta, amigos míos, está en el aire que sopla, y que fluye, el jodío aire.

    Malas noticias para el marido, seguro. En un estanco, entra una mujer, pone una carta sobre el mostrador y, con voz muy cortante y seria, le dice al dependiente: ‘ponle los sellos; ponle de más, que quiero estar segura de que le llega… Es para mi marido’ Y baja la cabeza apretando los dientes.

    Familiaridad. Una encantadora señora pasa por la calle, se me acerca, y se pone a comentarme todo lo que escribí aquí la semana pasada: que si lo de la exposición, que si, a lo mejor, coincide que voy a Madrid por esas fechas, etc., etc. Parece como si fuera de mi familia.

    Hubo cosa. Una mujer le dice a otra, en voz baja, en el mostrador de un bar: ‘Anoche lo hicieron. Los oí yo desde mi dormitorio’.

     

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