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Enrique Nieto


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  • 21
    Febrero
    2014

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    Apuntes del Natural: Evento Benéfico

    Evento benéfico. En Cartagena, se ha montado una historia bastante impresionante a beneficio de Alba, una niña enferma que necesita dinero para su tratamiento. Se trata de un ‘Específico Dimensional’, un recorrido de 104 kilómetros para corredores,  y de 52 para senderistas que se celebrará el domingo día 23. En la Federación de Tropas y Legiones de Cartagineses y Romanos les pueden dar información a los que estén interesados en participar.

    Hará lo que pueda. Hablo con un amigo que piensa estar en esta convocatoria y le pregunto: ‘¿Pero tú vas a aguantar todos esos kilómetros?’ ‘Yo voy a comprar la camiseta y a empezar el recorrido. Cuando me canse, me voy a mi casa, y pensaré que he hecho algo bueno por alguien’.

    Pareja. Estoy en la caja de una tienda donde he comprado algo. La cajera, una mujer joven embarazada, está hablando con una amiga a la vez que prepara mi compra: ‘Mi novio y yo hemos alquilado un pisico en Molina, y estamos muy a gusto’. Se señala el abultado vientre: ‘Yo quiero niña, pero me da igual porque es el primero’. (Me llama la atención y me gusta con qué naturalidad habla de su embarazo y de su novio. Las parejas de hoy tienen claro lo que quieren hacer con su vida).

    Partera. Me escribe un lector y, entre otras cosas, me cuenta que en su pueblo, un pequeño lugar en el valle de Ricote, todos los de su generación nacieron sin más asistencia sanitaria que la de una señora del pueblo a la que avisaban las mujeres cuando se ponían de parto. Como material quirúrgico: unas tijeras, toallas y agua caliente en cantidad. Mariquita La Partera, se llamaba, y parece ser que hacia su trabajo de maravilla.

    IBI murciano. Me entero por la prensa que la ciudad de Murcia hace pagar a los propietarios el octavo IBI más caro de las 50 provincias españolas, más Ceuta y Melilla. Pero, mira, está tan limpia la ciudad, tan bonita, tan llena de carriles bici (no sé por qué los ciclistas siguen concentrándose una vez al mes en la puerta del Ayuntamiento pidiendo carriles, si los hay por todas partes) y con jardines tan estupendos, como el que hay frente al Centro de Salud de San Andrés, que parece que ha pasado por él una guerra, o los asfaltados que te encuentras por doquier, nada más salir del centro, que tienen agujeros en los que puede vivir una familia completa, que se pagan los impuestos a gusto.

    Otros lugares. Luego vas a Vitoria, o a Gerona, o a León, o incluso a Albacete, y te preguntas cómo puede estar aquello tan precioso, si lo normal es esto de aquí. Y pagan menos IBI. Ay, Señor.

    Por esa razón. Una chica y un chico, de unos veinticinco años discuten en la calle en voz no muy alta. Él le está haciendo unas consideraciones moviendo las manos y acercando la cabeza hacia ella. De pronto ella levanta la voz muy airada y dice: (ustedes perdonen) ‘¡A mí no me digas na’! ¡Tú me has puesto los cuernos porque te ha salido de la polla!’

    Receta. Compro un mújol. Me lo limpian y lo parten por la mitad. Lo hago a la plancha. Suelta una cantidad impresionante de su grasa y se cocina con ella. Es grasa de la buena, de la que baja el colesterol. Sofrío unos ajos en esa grasa y un poco de aceite, le pongo pimentón y un chorro de vinagre. Le echo esto por encima al pescado y a unos trozos de patata cocida. Está de cine. Se llama ‘Al ajo pescador’ y se puede hacer con otro pescado, como dorada, o lubina mismo. (Único problema: hay que hacerlo al aire libre. Si te metes en la cocina, huele a pescado la casa entera durante una semana).

    Ganas de marchar. Un amigo me dice: ‘Estoy que me viajo encima. Tengo que irme unos días a cualquier sitio que tengas piedras viejas. ¿Organizamos algo?’ A estas frases le sigue un intercambio de consideraciones sobre la economía general y sobre la nuestra en particular.

    Mal de todos. Un hombre a otro en la calle: ‘He ido al médico porque tengo la tensión alta. Como me ha visto preocupado, me ha dicho que, a los 50 años, la mitad de la población es hipertensa; a los 60, el 70%, y, a los 70, que son los que acabo de cumplir, materialmente todo el mundo sufre de hipertensión. Y me ha mandado las pastillas. Será eso de que mal de muchos, consuelo de tontos, pero yo estoy más tranquilo’.
     

     

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