Blog 
El Blog de Enrique Nieto
RSS - Blog de Enrique Nieto

El autor

Blog El Blog de Enrique Nieto - Enrique Nieto

Enrique Nieto


Archivo

  • 18
    Diciembre
    2015

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    SOCIEDAD Murcia

    Apuntes del Natural: Cuidadito

    Cuidadito. Cuando escribo esto, que es viernes, me dan unas ganas tremendas de empezar a poner aquí cosas de política, pero ustedes lo leen el domingo, el día de votar, así que es mejor que me esté quieto y escriba sobre el color de las alas de los ángeles, porque cualquier palabra que utilice, cualquier idea que me surja sobre un partido u otro será tomada por la parte contraria como un intento de manipular justamente el día de las elecciones. Bastante tengo ya encima con que unos digan que soy más rojo que Stalin y que otros comenten por ahí que huelo a cera, y que soy más de derechas que Aznar.

    Decisión inquebrantable. Una mujer a otra en la calle: ‘Esta vez, voto. Aunque se hunda el mundo que voto’.

    Lectoras. El martes, estaba haciendo el belén de Cajamurcia en la calle; los zapatos llenos de tierra, la ropa sucia, hecho un asco. Dos señoras se me acercan y me preguntan si yo soy yo. Les respondo que sí. ‘Ay, qué alegría conocerle. Nosotras somos lectoras de LA OPINIÓN y de lo que usted escribe. Y mi hija también. Es que leímos que iba usted a hacer este belén y hemos venido a verle’. A continuación dicen cosas muy agradables que les agradezco repetidamente, bastante cortado, la verdad, de estar allí con esa pinta de obrero no cualificado, cuando aquí, en estas páginas, parezco ser, por lo menos, capataz. En cualquier caso, qué estupendo es saber que esto puede gustarle a alguien.

    Un día malo. En un pequeño bar, entran unos clientes habituales que suelen bromear con el camarero, que también es el dueño y único empleado, y que, al verlos, les dice: ‘No estoy para bromas. Pedid lo que queráis y nos os paséis porque hoy me siento como si yo fuera el director de un campo de concentración nazi y vosotros los judíos’.

    Calentamiento global. Resulta que este año 2015 la temperatura en España ha subido una media de 8 grados con respecto a lo habitual. Y que no llueve ni de coña, ni aquí ni en ninguna parte del territorio nacional donde antes llovía. Ya han visto esta semana, que parece que estamos en primavera. Y todavía hay quién está mareando la perdiz con lo del cambio climático.

    ¡Cuidado con María José! Un hombre joven habla por el móvil, en la calle salón donde se ha parado para hablar tranquilamente: ‘No puedo ir de ninguna manera, tío. Si le digo a María José que me voy con vosotros a Marbella, me pega una ostia que me sienta en el suelo’.

    Procedencia desconocida. El hombre sigue hablando, y, de pronto, sonríe y dice: ‘¡Cuatro noruegas! ¿Y de dónde las habéis sacado?’

    Respeto. Me gusta mucho el proceso de concienciación sobre el trato a los animales que se está extendiendo en toda la sociedad civilizada. Ya sabíamos que los monos son nuestros primos, y que, al final, todos somos descendientes de un mamífero parecido a una zarigüeya, pero parece que empieza a calar en el personal que muchos animales sienten, piensan y sufren. Tenemos que ir más allá de considerar a nuestro perro como uno más de la familia y extender el respeto a otros bichos. Seres vivos son y con eso basta.

    Estar allí. Un joven amigo se fue la madrugada del viernes a ver la nueva de ‘La guerra de las galaxias’. ‘A lo mejor me cae en la butaca de al lado uno vestido de Yoda o de Chiwuaca, pero yo no me pierdo la posibilidad de verla ya’. ‘Debes hacerlo. Esas son cosas que luego, cuando te haces mayor, se recuerdan’, le digo, y, en plan abuelo Cebolleta, le cuento cuando yo iba al teatro a ver ‘Els Joglars’ con diez o doce policías de pie en el patio de butacas, y con Franco todavía coleando, aunque poco. Son recuerdos agradables, de esos que te hacen pensar: ‘Yo estuve allí’.

    Atareados. En mi casa andamos almacenando comida como si fuéramos hormigas preparando el invierno. Esta semana, para nosotros, es tremenda. Es el santo de mi mujer, después, Nochebuena, Navidad, etc. Mi familia vendrá a comer, a cenar, a tomar el aperitivo, y seremos unos días veinte, otros dieciséis, el de más allá catorce. Los menús están decididos, ahora hay que comprar y hacerlos.

    Menús. Cena de Santa Victoria: carne en salsa blanca para los niños; gallina en pepitoria para los mayores. Nochebuena: asado de pescado para unos, sopa y otro pescado para los más pequeños. Navidad, cocido de pavo con pelotas. (Para que se hagan una idea, para el último cocido de estos preparé sesenta y cuatro albóndigas y no sobró ninguna).



     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook