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Enrique Nieto


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  • 13
    Mayo
    2014

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    Apuntes del Natural: Amenaza

    Amenaza. Un hombre, casi seguro un abogado, habla por el móvil en la calle: ‘¡A ese tío hoy mismo le voy a meter un burofax que se va a cagar!’.

    Pidiendo comprensión. Me he tenido que hacer unas gafas nuevas. La graduación me ha cambiado y era necesario. También ha tocado este mes cambiarle las ruedas al coche y sustituir un cinturón de seguridad. El mes pasado se murió la lavadora y hubo que comprar otra. Por ahí viene la declaración de la renta, el IBI y qué sé yo. No creo que tenga que decir más para que ustedes me comprendan.

    Vamos a. En la terraza de un bar, un grupo de hombres charlan mientras toman una cerveza. Uno de ellos levanta un poco la voz y dice: ‘El lema del nuevo gobierno murciano es ‘Vamos a crear empleo….., tralará’. (lo dice con la conocida música de una canción infantil)

    A por los millones. Con motivo de la detención de una serie de personas involucradas en un presunto fraude en la construcción del AVE Madrid – Barcelona, hemos leído en los medios las cifras que ofertan las empresas que se quedan con los grandes proyectos de la Administración, y luego lo que realmente facturan, que es a veces el doble o el triple de lo presupuestado. El baile de millones de euros era mareante. En miles de millones, oiga. Qué puñetera vergüenza.

    ¿Tendrá razón? Un amigo me presenta a una persona que va con él, tomamos un café y charlamos un rato. Cuando nos despedimos, me dice: ‘Creo que a vosotros, los que leéis tanto y estáis al loro de lo que pasa, os sobra información. Si supierais menos, seríais más felices’.

    Esperanza en el mañana. Voy a la pescadería, es temprano y están recogiendo: ‘¿Qué pasa que os vais tan pronto?, ¿ya lo habéis vendido todo?’, les pregunto. ‘Qué va, todo lo contrario. Ha sido una mañana muy floja y estamos tan desesperados que nos vamos ya a nuestra casa. Mañana será otro día’, me responden.

    Lapidario. En un bar, tres hombres hablan de fútbol, del Real Madrid concretamente. Uno de ellos interviene con una explicación muy técnica sobre las tácticas del entrenador, Ancelotti. Los otros lo escuchan, y, cuando termina, uno de ellos dice: ‘Ese no sabe ni la hora que es’.

    Más lapidario. Siguen charlando, y analizan el partido Real Madrid - Getafe. Vuelta a las explicaciones técnicas y al análisis pormenorizado de las jugadas, hasta que el mismo del apunte anterior dice como una sentencia: ‘Lo que pasó fue que el equipo se esfarató’

    Adelante. Un periodista joven me dice que nota mucho que estamos en campaña electoral, que ve a los políticos muy sensibilizados, todos pendientes de lo que se dice de ellos y de sus partidos en los medios, y de quién lo dice. Yo, que llevo ya tantos años escribiendo en los periódicos, le cuento algunas de mis experiencias al respecto, que son muchas y variadas. Y después le hablo del columnista habitual de este periódico, Juan José Millás, que en un artículo reciente escribía algo que a mí realmente me sirvió. El texto decía que hay que seguir escribiendo, pase lo pase, digan lo que digan los poderosos, hay que seguir hablando de lo que siente la gente, denunciando lo que parezca un abuso, criticando lo que creas que está mal. Y yo coincido, mientras sea posible, hay que seguir escribiendo.

    Tratando de quedarse. Veo a una antigua alumna por la calle. Nos saludamos y me cuenta que ha estado dos años en Escocia, trabajando en varias cosas, para conseguir hablar un buen inglés. ‘Allí hay trabajo y puedo ganarme la vida. Aquí no sé si encontraré algo, pero quiero intentarlo. Se vive tan bien en Murcia… Y en Edimburgo los inviernos son tan largos…’, me dice.

    Cambios. Dos hombres, de alrededor de sesenta años, hablan en la calle. Uno de ellos, que viene de la compra y lleva sus bolsas, dice: ‘Yo, las lentejas, las pongo en remojo la noche anterior y las guiso. No me gustan las precocidas’. ‘¿Las haces estofadas?’, pregunta el otro. ‘No, a mí me gustan con costillejas y mi nuera dice que me salen estupendas’. Al escucharlos, me acuerdo de mi padre, que se fue al otro mundo sin haber encendido jamás el fuego de la cocina, sin haberse hecho siquiera una manzanilla en toda su vida.

    Un niño de seis años me dice: ‘Mañana tengo examen de Science’ (y pronuncia ‘saiens’ perfectamente). El bilingüismo en los colegios es un avance total en la educación de nuestros pequeños.

     

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