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Blog Desde mi Atalaya - Jesús Norberto Galindo Sánchez

Jesús Norberto Galindo Sánchez

Miembro de honor de la Asociación de Directivos de Empresas Turísticas de España, durante una parte de su vida profesional ha estado vinculado a la gestión y asistencia técnica de organizaciones y actividades turísticas, tanto en la empresa privada como en el sector público. Corresponsal de prensa d...

Sobre este blog de Murcia

La temática de aquellos artículos, reflexiones o ensayos que se van a difundir en este blog están referidos a acontecimientos puntuales relacionados con la actualidad de tipo social, político o profesional y no pretenden guardar ningún tipo de hilo conductor ni temático, en concreto, entre ellos, má...


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  • 07
    Junio
    2017

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    Murcia

    En defensa de los dinosaurios

    Tras el proceso de elecciones primarias que se ha producido recientemente en el Partido Socialista, algunos habíamos augurado una división en el seno, no solo de los militantes, sino también de los simpatizantes y votantes de esta formación política. No obstante confiábamos en que el sentido común hiciera acto de presencia y, aunque se dice que es el menos común de los sentidos, se pusieran los medios adecuados para conseguir restañar unas heridas que, en algunos casos, han sido muy profundas y que sabíamos iba a costar algún tiempo conseguirlo.

    Pero poco ha durado el caramelo en la puerta del colegio y pronto hemos podido comprobar como algunos significados representantes del “ala” vencedora en las elecciones, y algunos otros no tan significativos pero que se autodenominan “Sanchistas” están intentando “recomponer” la unidad del partido, mediante la anulación y el desprecio al contrario (que curiosamente hasta hace dos días le llamaban “compañero”) y con ciertos calificativos que son los que me han dado pie a escribir estas líneas, a modo de reflexión, y como sana crítica a lo que –según mi modesto criterio- nunca debería suceder.En defensa de los dinosaurios

    Hace escasos días escuchaba, en una tertulia televisiva, un debate, en torno a las primarias, y un análisis interesante sobre las causas y las posibles consecuencias de los resultados que estas habían arrojado. En el entorno de la discusión que se organizó, uno de los participantes (que se autoproclamaba seguidor de Pedro Sánchez y partidario de sus tesis y programa con los que ha ganado estos comicios) en un momento determinado se refirió a antiguos líderes del PSOE, como Felipe González, Alfonso Guerra, Rubalcaba y otros que no voy a nombrar para no aburrirles, y tras algunos otros calificativos, que aquí no voy a reproducir, criticó profundamente su actuación al haberse posicionado en favor de uno de los candidatos a las primarias (en concreto, y como Vds. ya saben, Susana Díaz), denominándoles, en un momento determinado y de forma despectiva, como “dinosaurios”.

    La verdad es que me quedo perplejo al ver la osadía de algunos, fruto –claro está- de la ignorancia, al comprobar la mala memoria (y la mala baba) de todos aquellos que se dicen llamar socialistas y que, tras una etapa verdaderamente nefasta del partido al que dicen pertenecer, han olvidado totalmente la historia de este partido y la de este país, y sobre todo los innumerables esfuerzos y méritos que tantas personas (de uno y otro signo) hicieron en la transición, jugándose algunos el pellejo y apechando con las intransigencias y con las incomprensiones de aquellos ortodoxos que anteponían los idearios de unas siglas al bien general por conseguir una España democrática que salía balbuceante de un largo recorrido a través de una dictadura.

    Claro, que estos indocumentados no estuvieron en aquella época, y se han encontrado un país democratizado, creyéndose –tras caerse de un guindo, claro está- que la democracia de la que ahora estamos disfrutando nos ha venido dada por derecho divino, sin percatarse ni atreverse a analizar los duros momentos por los que pasaron aquellos que ahora, algunos desagradecidos, se atreven a insultar y a ridiculizar.

    Es lógico que Felipe González haya dicho (como le escuché hace unos días) que se siente incómodo con esta situación. ¿Y quién no? ¿Acaso no sabemos que las bases que componen todos los partidos son más radicales que sus propios cuadros de mando?.  Eso es lo que le está pasando ahora al Partido Socialista. Y Pedro Sánchez lo sabía, y lo supo utilizar en su favor. Pero claro, ha conseguido un efecto que, probablemente, el no pretendía: me refiero a que al atizar la pasión en las bases con consignas en contra del “aparato”, y dado que parte de los barones y de los “viejos roqueros” de este partido no estaban claramente por la radicalización del mismo, lo que se ha conseguido es predisponer a los militantes más radicales en contra de todos aquellos que ellos entendieran no son de su cuerda. Eso sí, a aquellos “dinosaurios” como José Borrell (que sí que comulga con el credo “Sanchista”), a esos ni tocarlos, pues solo hay que hacer leña del árbol caído, y este –al parecer- está retallando.

    Ahora, Pedro Sánchez, para contentar a esas bases, que lo han repuesto en su poltrona, anuncia que va a dar un giro a la izquierda, y le hace un guiño a los votantes de Podemos, diciendo que se siente muy cercano a ellos. Al parecer, sus asesores le han dicho que hay que recuperar un par de milloncejos de votos, que se fugaron a esta formación política, y para eso nada mejor que virar a la izquierda, sin percatarse de que, como ya he manifestado en algunas otras ocasiones, esos votantes a la hora de meter la papeleta en la urna prefieren el original (es decir a Podemos) en lugar de una caricatura que no sabe bien donde posicionarse y que no hace más que pegar bandazos sin saber cuál es su verdadero lugar en la sociedad a la que pretende representar.

    Por el bien de este país, sería bueno que el PSOE aclare su postura y posibilite a sus votantes volver a confiar en un partido que ha hecho historia y que ha ayudado, de forma significativa, a situarnos en la órbita de los países democráticos de nuestro entorno. España precisa configurar una mayoría holgada, compuesta por unos partidos fuertes y que tengan las ideas claras en relación con su estructura territorial. Y uno de esos partidos, sin duda, había sido el Partido Socialista. Esperemos que las veleidades de algunos por conseguir una mayor cuota de mercado no inclinen a este partido hacia el extremismo. El PSOE debe situarse dentro del espacio socialdemócrata que siempre le ha caracterizado. Pero, sobre todo, teniendo claro lo que significa el concepto “nación”, y dejándonos de experimentos con la semántica y con esos inventos, como el de “nación de naciones”, que nadie entiende, y ellos tampoco.

    Jesús Norberto Galindo // Jesusn.galindo@hotmail.com

     

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