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Blog Desde mi Atalaya - Jesús Norberto Galindo Sánchez

Jesús Norberto Galindo Sánchez

Miembro de honor de la Asociación de Directivos de Empresas Turísticas de España, durante una parte de su vida profesional ha estado vinculado a la gestión y asistencia técnica de organizaciones y actividades turísticas, tanto en la empresa privada como en el sector público. Corresponsal de prensa d...

Sobre este blog de Murcia

La temática de aquellos artículos, reflexiones o ensayos que se van a difundir en este blog están referidos a acontecimientos puntuales relacionados con la actualidad de tipo social, político o profesional y no pretenden guardar ningún tipo de hilo conductor ni temático, en concreto, entre ellos, má...


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  • 31
    Mayo
    2017

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    Murcia

    Carta a Pedro Sánchez

    Sr. D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón

    Secretario General electo del Partido Socialista Obrero Español

    Antes de nada le quiero pedir disculpas por mi atrevimiento a dirigirme a Vd. en estos momentos en los que está tan ocupado cosiendo las costuras y los desgarros del Partido Socialista (o al menos algo así le escuché los otros días al entrar Vd. de nuevo en la sede de su partido,  por la puerta grande, y no por la que salió hace unos meses); pero le voy a robar unos pocos minutos, solamente, para expresarle mi reflexión personal en relación con su recuperada condición de Secretario General del PSOE y líder del principal partido de la oposición, en el que los españoles de buena fe tenemos depositadas todas nuestras esperanzas, al tiempo que nuestra incertidumbre y preocupación.Carta a Pedro Sánchez

    En primer lugar le quiero manifestar mi total convencimiento sobre la necesidad de que en un país como el nuestro, o como los del entorno socio económico en el que nos movemos, tenga que existir una partido de corte socialdemócrata fuerte con convicciones firmes y propósito de ser la lógica alternativa de poder a los partidos de derechas y también a los que están situados más a su izquierda o son de una cierta índole populista. Así lo he manifestado en reiteradas ocasiones en diversas colaboraciones y escritos a lo largo de mi andadura como escribidor (por cierto que esta expresión es de mi hermano y espero que no le moleste que la haya usado prestada). Un espacio que hasta ahora ha estado reservado al PSOE y –a mi entender- lo ha hecho muy bien en muchas ocasiones (algunas muy complicadas, como p. ej. la transición), y en otras ha sido francamente mejorable. Pero eso les pasa a todos los partidos cuando gobiernan y sobre todo cuando estos periodos son demasiado dilatados, y se emborrachan con el hechizo del poder.

    A continuación me quiero referir al proceso de primarias en el que ha participado junto a dos “compañeros” de partido. Sin tratar de interferirme en los asuntos internos del mismo, me voy a permitir hacer una breve reflexión que coincide con una inmensa mayoría de ciudadanos que son habitualmente votantes del PSOE (y verá que no utilizo la palabra “militante”).

    Según las encuestas (no partidistas) que han circulado, el mejor de los tres candidatos a las primarias ha sido, con diferencia, Patxi López. Usted se dedicó a recordarnos el “no es no” a Rajoy y a criticar al aparato por la abstención que le permitió a este gobernar.  Y en el caso de Susana Díaz se redujo a la articulación de una serie de expresiones ramplonas y burlescas sin criterio alguno ni contenido serio. El que tenía un discurso más realista, el que ha evitado buscar la confrontación y el que ha luchado por la unidad del partido y por una política coherente a nivel territorial, ha sido Patxi López. Y precisamente (paradojas de la vida) ha sido el que menos votos ha sacado. Entonces ¿Qué ha ocurrido?. No me uno a los que piensan que aquí lo que ha habido ha sido una vendetta, pero algo raro sí que ha ocurrido.

    Hay quien ha escrito que “si se considera madura a la ciudadanía para unas elecciones generales, no se entiende que la militancia no lo pueda estar para elegir a sus dirigentes”. Y yo apunto ¿pero es que no nos hemos equivocado nunca?.- Por supuesto que Vd., Sr. Sánchez, ha ganado unas elecciones primarias de forma democrática y limpia. Pero claro que también lo hizo Donald Trump, y que yo sepa eso no es sinónimo de que el resultado sea bueno para los intereses generales de una nación, sobre todo si, como consecuencia del resultado, se genera una cierta incertidumbre y preocupación.

    Y esa incertidumbre y preocupación, en mi caso, y en la de una inmensa mayoría de ciudadanos españoles que lo expresan, de forma continuada, en las encuestas de opinión, se centra en tres temas fundamentales, y que no necesariamente tienen que estar considerados según el orden en el que los expongo:

    1).- La corrupción: Todos somos conscientes del hartazgo de esta lacra de la que el PP parece que ha hecho bandera, si bien hemos de reconocer que no es un estigma propiedad exclusiva de este partido; y el suyo –entre otros- también está involucrado aunque no sea con la intensidad y continuidad con la que nos tiene acostumbrados el partido que gobierna. Sobre este tema quisiera tener confianza y creer en los mensajes de regeneración en los que el PSOE se ha apoyado, y en las críticas y denuncias que está manifestando sobre este particular. Esperemos que cuando le llegue el turno de gobernar no le suceda lo mismo, y vuelva a caer en las mismas corruptelas que ahora critica, y en las que ha incurrido en ocasiones anteriores y, sobre todo, en alguna Comunidad Autónoma muy significativa donde Vds. gobiernan.

    2).- La situación socio económica: La economía del país es algo con lo que no se debe jugar, sobre todo ahora que parece que hemos pasado lo peor de la crisis y donde nadie duda que, con los ajustes propios de toda evolución, estamos en el camino correcto para salir de ella.

    No debemos olvidar que quien nos llevó a la situación de deterioro y de crisis profunda en la que hemos estado instalados fueron los últimos gobiernos de Zapatero.-  El PP, es cierto, nos impuso los recortes, y por eso se le va a recordar eternamente; pero el PSOE fue el principal causante de que el quebranto en el que nos estábamos instalando no se atajara a tiempo y, por el contrario se agudizara.

    La eterna cantinela en torno a la derogación de algunas de las medidas que el PP ha habilitado para hacer frente a la crisis (la reforma laboral, p.ej.) es otro de los mantras que el PSOE baraja, cuando todos sabemos que la mayoría de esas reformas nos las impuso la UE y, en la mayoría de los casos, son de obligado cumplimiento, como ya quedó patente con el primer cerrojazo económico que se produjo en 2010, con la congelación de las pensiones y los recortes al funcionariado y que se hicieron en la última etapa del gobierno que presidía el Sr. Zapatero.

    No creo que sea oportuno desandar lo andado y volver a caer en los errores del pasado, como Vd. y algunos otros, en su partido, pregonan constantemente con consignas propias confeccionadas, probablemente con el objetivo de enardecer a las bases.

    3).- La cuestión territorial:  Pero si hay algo que más me preocupa es el modelo de organización territorial de España y la solución que Vd. formula al proponer denominarnos como una “nación de naciones”, algo que por otra parte nadie sabe lo que significa, como ya quedó demostrado en el debate televisivo cuando su compañero Patxi le hizo la famosa pregunta: “Pedro ¿para ti que es una nación?”.

    La gobernabilidad y la estabilidad de España dependen del consenso, de la colaboración y de la complicidad, aunque sea encubierta, de los dos partidos mayoritarios que componen sociológicamente la generalidad de este país. Y con su posible llegada al gobierno de la nación, dadas sus connotaciones con otras formaciones políticas de índole populista y separatista, la incertidumbre en el seno de la política general hace imprevisible el futuro de España y nos pone los pelos de punta a una inmensa mayoría de españoles que solamente pedimos que los experimentos se hagan con gaseosa, y ni siquiera con definiciones (aunque Vd. diga que son semánticas, o “de índole cultural”); pero que en aquellos territorios en los que hay un sentimiento separatista, no les van a valer las definiciones y pronto pasarán a los hechos, como por desgracia veremos a no mucho tardar.

    Ya finalizo, Sr. Sánchez. Y quiero hacerlo reconociendo una vez más que los militantes le han elegido a Vd. con todo merecimiento, pero yo me pregunto ¿y los votantes? ¿Qué van a hacer?. O Vd. aclara algunas cuestiones de las expuestas en esta carta, o corre un riesgo que, por otra parte, ya se ha dado recientemente en diversos comicios donde la socialdemocracia se ha pegado un rotundo batacazo. Me refiero a Francia, también en Austria, y en Holanda. Y la verdad es que (por utilizar el símil de una corrida… de toros, claro está) no sería bueno, ni para Vd., ni para su partido, ni para España, que el “respetable”, (es decir, los votantes) le den un último aviso y manden el toro a los corrales. Algo que, según mi opinión, sería una nueva catástrofe para el partido, y por supuesto para el conjunto de nuestra nación, aunque algunos piensen  que es lo que se necesita para forjar una verdadera catarsis que le devuelva al PSOE la cordura que nunca debió haber perdido.

    Jesús Norberto Galindo // Jesusn.galindo@hotmail.com

     Posdata.- Por cierto, si alguno de Vds. ha leído esta misiva y está de acuerdo con su contenido (circunstancias estas que, por otra parte, es dudoso que se den) y además tienen la posibilidad de hacérsela llegar al destinatario, por favor háganlo en mi nombre, ya que yo lo he intentado, pero este se encontraba ausente o estaba fuera de cobertura.

     

     

     

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