Blog 
A pie de tiza
RSS - Blog de Carmen Ballesta

Archivo

  • 02
    Octubre
    2010

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La Belén

     No deja de ser bastante desolador el que justamente al tiempo que, al fin, comienza el juicio de la "operación Malaya", es decir sobre la corrupción en el ayuntamiento de Marbella, salte al tapete, medio en broma medio en serio, la posibilidad de que la inefable Belén Esteban entre en política. Recordemos que a Jesús Gil lo votaban los ciudadanos de Marbella, y que eran multitud los que en otros lugares anhelaban en voz alta un jesusgil para sus pueblos y ciudades. Esta opinión muestra un déficit grande de cultura cívica, puesto que supone la proyección sobre la figura percibida como "popular", "gente como tú y como yo" (igual de ignorante, pero sin complejos y con más dinero), más cercana que los representantes políticos de los partidos consolidados, la proyección del deseo de una regeneración de la vida política. Este deseo no sólo no es estúpido, sino que incluso podría tener algún fundamento, pero se encuentra con la dificultad de que el personaje que nos divierte tenga las cualidades morales deseadas. El hecho de que esa lección no la hayamos aprendido es preocupante por lo menos.

    Pero mejor será abandonar el pesimismo, ser "positivo". Pensemos que, mientras que Gil llenó el territorio municipal de casas, pisos, bloques, villas, chalés y todo lo que con ladrillos podía hacerse, con la Belén se daría una reactivación en otros dos sectores económicos de los que casi no se habla y que con la crisis tienen también que haber notado una grave disminución de cifra de negocio. Me refiero a la cirugía estética (usar este adjetivo es una pena, pero así se llama) y a la cosmética. Lo de la exigencia de calidad ya se sabe que está reñido con la ganancia fácil, no nos pongamos estupendos.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook