Blog 
A pie de tiza
RSS - Blog de Carmen Ballesta

Archivo

  • 29
    Septiembre
    2011

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Catalina, 20; Bertín, 33; José, 31

    Catalina Santos, de 20 años de edad; Bertín Márquez, de 33; y José Sandoval, de 31, eran maestros en el estado de Guerrero, en México. Hace unos días, la camioneta en la que viajaban fue asaltada y ellos resultaron muertos, mientras otros tres jóvenes fueron heridos. Al parecer, los maestros se han convertido en otra de las dianas de los carteles, y son acosados y extorsionados, cuando no heridos o asesinados, como Catalina, Bertín y José. El número y los nombres de las "mujeres de Juárez", chicas jóvenes asesinadas o desaparecidas es ya incontable. Pero ¿por qué ahora los maestros? ¿En qué cabeza cabe atacar a los maestros y los sanitarios? ¿A qué punto de, de, de... ¿qué? se ha llegado cuando se hace eso? Me dirán que ya sabemos que la humanidad se caracteriza más por ser inhumana que por su humanidad, valga el juego, pero la verdad es que eso no me aclara nada. Sin embargo, cuántas veces exageramos nuestros problemas. Precisamente esta mañana, una compañera me decía que nos deberían pagar un plus de peligrosidad, por la actitud irrespetuosa y a menudo prepotente de nuestro alumnado. ¿Y entonces cuánto habría que pagarle a estos maestros y maestras que han entregado literalmente sus vidas? ¿Esos maestros y maestras afganas que a escondidas enseñan a las niñas a leer y escribir, por ejemplo?

    No, no podemos quejarnos aquí, porque todavía las cosas pueden ponerse peor. El estado del bienestar no es un fenómeno natural que cae del cielo.

     

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook